sábado, 1 de julio de 2006

Todos mis Junios

Ahora que ha terminado junio y que se ha llevado con él la primera mitad de este año, los últimos remanentes de brisa fresca, la posibilidad de andar con el carro sin lodo, la paz de los padres cuyos niños están de vacaciones y apenas algunos letreros de la campaña más maldita que conoce nuestra historia, quiero despedirlo honrando mis otros junios, aquellos que me han llenado de dicha o me han hecho llorar.

Junio de 1985
Un grupo de jóvenes a quienes no conocí y no me conocieron se dedicaron a preparar el primer retiro ETC en el país. Aquellos que asisitieron invitaron a otros, y éstos a su vez a otros... hasta que mucho tiempo después me tocó el turno a mí, sin saber que mi vida iba a cambiar tanto y tan positivamente. Desde hace ventiún junios venía Dios prepararándome esta sorpresa.

Junio de 1986
Otro grupo de jóvenes de La Salle, con quienes sí tenía relación entonces, promueven la idea, en aquel año de la juventud, de hacer una especie de 'laboratorio de prácticas cristianas'. Se empiezan los contactos y los bosquejos de lo que al año siguiente sería el primer Campo-Misión, dos semanas misionando en la sierra. Años más tarde se convertiría en la Fraternidad Misionera Lasallista, aún en vigencia y con fuerte actividad durante todo el año. Seis años de misiones definitivamente me hicieron ser un mejor hombre en el plano social, humano y cristiano.

Junio de 1987
La promoción 86-87 (¡Somos Llama que Renace!) finalmente acaba su paso por el colegio, dónde dejé los mejores recuerdos de una niñez y una adolescencia maravillosas, rodeado de 83 amigos, algunos desde el Kinder. Cultura, tigueraje, amistad, amor, experiencias, fechorías, valores y mil cosas hicieron que ese último año que culminó el 20 de junio fuera inolvidable.

Junio de 1992
Tras cinco años de pasar páginas para la izquierda, mis compañeros de Ingeniería Industrial y yo vimos nuestro esfuerzo coronado en la graduación que casualmente también ocurrió en junio 20. Ya no más sacar copias, coger cátedras, estudiar con láparitas humeadoras y andar en conchos... pero tampoco más fiesta, ni cervezas guilladas cruzando la calle, ni "Matica 101" frente a la cafetería, ni bonches al por mayor y detalle.

Junio de 1995
Después de dos años de dar pata (que no rueda) y tocar miles de puertas, finalmente se me dio lo de la beca Fulbright. Todo este mes lo tuve para dejar un trabajo que me traía loco y disfrutar de al menos siete despedidas diferentes. Luego a empacar toda mi vida en una maleta y arrancar a la gran aventura, rumbo a Carolina del Sur y de ahí sin saber a dónde ni cuándo ni con quién.

Junio de 1997
En una lucha contra el tiempo, contra la nostalgia de querer y no poder quedarme en Arizona después de dos años, contra mi afán por llegar a tiempo y ver mi abuelo moribundo, finalmente empaco la misma maleta que dos años atrás hice, y además varias cajas de discos, libros, películas, etc. Llego el día 6 a la medianoche, apenas me da tiempo de llegar a ver a abuelo vivo y hablar con él y darle un beso. Dos días después se nos va para siempre, víctima del cáncer. Una semana más tarde mi mejor amigo se muda a México (¡aún no ha regresado ese animal!).

Junio de 1999
El día 9, después de una semana luchando contra la muerte, pierde la batalla la persona a quien más quería en ese momento: mi abuela Elisa. Los días previos tuvo pocos momentos de lucidez, pero suficientes para llegar a expresarme su amor en una manera tan linda que sólo ella y yo sabremos, y de regalarme un momento de vida al que siempre me aferraré.

Junio de 2001
Un puñado de locos decide hacerme caso y arrancamos con la primera comunidad ETC en Santiago (hoy llamada 'Espíritu y Vida'), justo un mes después del retiro. Una locura, sin un plan, sin materia prima de calidad, sin cabeza, sin sentido... pero parte de un plan mucho mayor que ha seguido creciendo hasta hoy, cinco años después y en mi ausencia, porque no es un proyecto nuestro sino Suyo.

Junio de 2004
Tras denuncias de corrupción y malas prácticas de negocio (denuncias hechas por mí y apoyadas por mi mentor), la compañía a la que le he dedicado los últimos seis años decide botarme cual perro realengo (y a mi mentor también). Aparte de la buena liquidación me quedó el mal sabor de que los malos de la película se habían salido con la suya. Seis meses después sacaban a los chicos malos y me ofrecían un nuevo contrato para volver por la puerta grande.

Junio de 2005
Esta vez me toca a mí renunciar de la misma compañía, agotado de luchar contra una espiral descendente que parecía tomar el mismo rumbo que la vez anterior. El tiempo me dio la razón, otra vez se fueron los malos de la película, pero para entonces yo ya les había dado un beso en la frente y mi bendición. Como dice Manny: Saludos a nadie, guárdame nada, regreso nunca.

Junio de 2006
¿Qué? Nada. Mucho calor y mucho trabajo, y muchos aguaceros, eso sí. Y ya. En unos minutos se acaba el mes y a menos que un milagro lo evite, este mes me pasará (según mi amiga Marcela) lo peor que le puede pasar a uno: NADA.
Al menos lo sobreviví ( y eso que el día 6 - 6 - 6 se acabaría). Yeah right, como si fuera tan fácil...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hey, estoy en la FML. Tendras por ahi fotos de tus misiones?? Te puedes comunicar conmigo a: l_e_c_l@hotmail.com

yaneris dijo...

Hola Simon, soy yaneris almeida de san pedro no se si me recordaras pero bueno, solo felicitarte no se ni como me entere de tu blog pk ya ni recuerdo pero si decirte que es muy bueno y que es un respiro para todos aquellos que llevamos dentro algo de criticos, comentaristas y escritores, nunca dejes de plasmar con letras la inmesidad de tus pensamientos, pues sirven de alivios para muchos como yo. Bendiciones