viernes, 12 de febrero de 2010

Ya Sé Qué Hora Es

Dice mi profe Chascas "Frente a una página en blanco, hay dos alternativas: paralizarse de miedo, o lanzarse al vacío y bucear hasta dar con un buen resultado"...

Desde el último día del año pasado he estado paralizado de miedo, léase, he tocado el teclado pero no así el blog. Ahora que me asomo a él por vergüenza lo veo como un lugar desconocido, me siento fuera de sitio, no sé quién ha escrito todo eso que veo aquí.

Hace rato que me he deshecho de la peculiar obsesión de escribirlo todo, y de repente me encuentro, tras cientocuatro días de ¨silencio¨ en el medio de dos yo: uno que se expresa y se revela (y se rebela), y otro yo manco y mudo que se mira hacia dentro y se desconstruye día a día.
Como resultado de tal silencio, he empezado a soñar todas las noches, y a recordar vívidamente cada uno de los sueños, cosa que nunca me había pasado antes. Tengo mas de dos meses soñando sin cesar, me levanto con historias raras en la cabeza, algunas dignas de ser contadas, en las que personas conocidas y personajes de mi mente se funden en un mundo que solo yo conozco, pero de mi mente a mis dedos se rompió, aparentemente, el puente por el cual cruzan las ideas. Así que calma, el escritor ha estado moribundo, pero el loco creador jamás.

A fin de cuentas ocurrió lo que más temía: Me he quedado sin palabras. A las escritas, me refiero, porque las otras bailan en mi mente y forman oraciones y conjuros contra la falta de memoria. No hay palabras para describir el proceso de una familia amiga que se hundió en un naufragio iniciando el año, ni para expresar la mezcla de desconcierto e impotencia ante las ruinas de Puerto Príncipe la semana siguiente. Quise escribir en ese momento, y no pude, porque a fin de cuentas no hay palabras para explicar que no todo hay que explicarlo, que no quiero explicar nada. Buscando hacia atrás atribuyo a este fatídico inicio de año la introspección de la que he hecho gala, y que mucho bien me ha hecho. Pero no es esa la razón de mi ausencia del blog.

Puedo alegar que la falta de publicaciones se debe a la falta de tiempo y energía, porque llego cansado a casa y mi teclado no e a prueba de baba, ya lo hedicho antes (¿o soñé que lo dije?). El tiempo y las energías los he dedicado a prostituirme en un oficio que no me retribuye proporcionalmente a la dedicación que le pongo, como un mal amor que te deja que te entregues y luego te da la espalda, pero al que no puedes abandonar tan fácilmente.

¿Cuál es, entonces, la razón de mi temporal divorcio con las letras? Es simplemente que hace tiempo que no he visto las 11 y 11 en ningún reloj, y que por ende no me ha visitado la musa. No sé cómo reconstruir el camino que me llevaba hasta ese sitio donde fluyo, hacia esa mágica hora donde soy.

Leí por ahí que "la visualización del 11:11 tiende a ocurrir durante épocas de conciencia elevada, teniendo un efecto poderoso en aquellos que lo ven.
Cada vez que vemos los números 11:11, los bancos de nuestra memoria celular son activados un poco más. Hay una agitación profunda en nuestro interior, una insinuación del recuerdo de algo largamente olvidado. La aparición del 11:11 es una confirmación poderosa de que estamos en la senda correcta, alineados con la Realidad Mayor."

O sea que hay miles de locos en el mundo a quienes les pasa lo mismo que me pasa a mí, o mejor dicho, me pasaba. Y entonces yo no estoy en conciencia elevada, y por lo tanto, no escribo. Bullshit.

Esta es mi droga, esta es mi adicción, y no renunciaré a ella. Este que publica hoy es parte de mi verdadero yo, de mi colección de yoes. y no me da mi regaladísima gana de renunciar a él cada vez que surja cual Mr. Hyde en el momento menos esperado, solo porque la expresión de mi interior no pasa por las manos de la maldita musa para quedar convertida en algo que pueda ser valorado.

No me importa si estas líneas no tienen sentido, si no tienen la carga poética de otras entradas, si no le complacen a alguno que otro crítico que se empeña en seguir leyendo esperando un rasgo de genialidad y metiendo presión para que eso suceda. Estas líneas tienen sentido para mí, porque pude nuevamente golpear el teclado con fuerza, con pasión, y sé que no voy a revisar el contenido cuando acabe, ni la redacción, ni la ortografía, sino que voy a volar, a llenar muchas líneas, a lanzar mis bytes al ciberespacio con coraje, con rebeldía, con el permiso que me doy de ser libre, desinhibido, y quizás incoherente, qué me importa, qué más da.

Quisiera decir que voy a comprometerme a publicar quincenalmente, pero ya eso sería esclavizarme. Lo haré cuando me dé la gana. Y la malditísima musa, que al parecer no le gustó la redecoración de este cuarto donde me siento a escribir, que se vaya por donde vino. No la necesito, porque mis manos tiemblan nuevamente al acercarse al teclado, de nuevo entro en el trance de la escritura, escupo ideas, repaso memorias, reinvento recuerdos, me invento yo mismo y al final solo yo sentiré el placer de darle al botón de send.

Que se vaya la fucking musa al carajo, porque aunque no he visto el reloj, estoy seguro de que nuevamente son las once y once.

3 comentarios:

DO dijo...

Ves por qué te dije aquella vez que me pediste opinión "artística" que yo sólo veia en tus escritos a "la persona", los sentimientos, los pensamientos.. que en ti siempre son ricos! Me alegra muchisimo que ahora estemos en la misma onda. Queria llamarte, pero nunca grabé tu nuevo celular. Dame un toque!

DO

Anónimo dijo...

Entro con frecuencia a tu blog, buscando alimento para el alma y ya estaba inquietandome por el hecho de que no "vieras la hora"!

Por fin apareces!!! Que bueno!!! Ya era hora!!! Bienvenido, mi queridisimo y loco amigo!

YH

Rafelito dijo...

Al enterarme por FB que te vas de viaje, ahi mismo me entero de que tienes un blog y al entrar al blog me entero que el escrito que mas me gusta lo escribiste el dia de mi cumpleaños en el 2010 y ademas me entero de que has escogido las 11:11 como titulo del blog y que en ese articulo explicas el porque. Ahhh las once y once!!
Pues me ha servido de mucho el haberme enterado hoy de todo esto para finalmente encontrar una explicacion mas loca que logica, mas irracional que terrenal para el porque tu y yo tenemos una conexion (Aunque creas que con los otros Mirabales la experimentas mas)...
Pues sucede que:
Yo me case a las 11 de la mañana de un dia 11 del mes 11. Aunque ya estoy divorciado, esa fecha la escogimos mi ahora ex y yo por mi sugerencia de que (sin haberlo leido en ningun sitio) sentia que esa era una fecha sagrada por los numeros que llevaba. Y se me dio.
Pero ahi no acaba la cosa:
Algo que esta vez no fue decidido por mi sucedio cuando al renovar mi pasaporte hace unos años la fecha de vencimiento que le pusieron fue el dia 11 del mes 11 de este año 2011...
Lo que veo es que quizas tu no estaras aqui para esa fecha y si no lo renuevo antes no podria visitarte...
Pero sabes porque mas me sorprende que sea hoy que me entere de esto?
Pues porque hoy es 21 del 1 y estoy comentando algo que escribiste el 12 del 2 y lo publique a una hora que coincide con el nombre de tu blog...